El fraude en la empresa

1. El fraude en la empresa

El fraude en la empresa ha experimentado un incremento considerable a raíz de la crisis de 2007.  Algunos estudios, como los efectuados por PricewaterhouseCoopers (PwC), aportaban el dato de que en 2009 el coste medio del fraude en las empresas españolas ascendió a 730.000 euros, donde hay que sumar los daños vinculados a la imagen corporativa y a otros de diversa índole.

En un contexto más analítico, podemos decir que las formas de fraude más habituales, según dicho estudio, son:

  • Apropiación indebida de activos (28%).
  • Sobornos y corrupción (13%).
  • Manipulación contable (11%).

Pero ¿Cuál es el origen de estas acciones fraudulentas dentro de la empresa? En términos generales podemos citar los siguientes:

  • El entorno económico.
  • La presión por los resultados.
  • El enriquecimiento.
  • Deseos de venganza.
  • La oportunidad
  • Otras.

En este sentido, el objetivo del presente módulo es analizar de manera exhaustiva aquellos factores y elementos que intervienen en la comisión de actividades fraudulentas dentro de la empresa: tipologías, perfiles del defraudador, sistemas de detección del fraude, etc.

1.1. Marco conceptual. tipologías

Según la Association of Certified Fraud Examiners (ACFE), podemos clasificar el fraude en la empresa en tres grupos concretos en función de la acción criminal que se realiza:

Apropiación indebida de activos. Estos las podemos a su vez subdividir en otros dos grupos:

Robo de efectivo. Robo en caja, robo en la empresa cometido por organizaciones criminales, facturas falsas, etc.

Robo de otro tipo de activos. Robo físico de stock, pero no de dinero en metálico.

Manipulación de la información financiera. Se trata de manipular los estados financieros (infravaloración o sobrevaloración de los activos y pasivos financieros).

Corrupción. Pago y cobro de sobornos, conflictos de intereses, venta de información interna, etc.

Asimismo, podemos diferenciar otros tipos de fraude en función del sujeto que lo comete:

  • Fraude externo. Cometido por sujetos externos y ajenos a la organización.
  • Fraude interno. Cometido por sujetos que forman parte de la organización.
  • Fraude mixto. Cuando el defraudador interno cuenta con ayuda externa como proveedores, clientes, etc.

1.2. Causas de la comisión del fraude en la empresa

Tradicionalmente se ha utilizado el denominado “triángulo del fraude” (Cressey, 1972), para explicar y entender las causas que llevan a una persona a cometer una acción fraudulenta, incidiendo que los factores principales son:

  • Oportunidad. Se comete fraude simplemente porque existe la oportunidad de cometerlo. En muchas ocasiones la falta de controles o su debilidad, permiten la comisión de la acción fraudulenta.
  • Motivación. Se trata de analizar la razón por la cual se comete: motivaciones económicas, codicia, problemas personales, venganza, etc.
  • Racionalización. Cuando el sujeto busca una justificación para cometer el fraude: estar mal remunerado, mal valorado, ira, sensación de superioridad, etc. El individuo trata de autoconvencerse de la “licitud” de su acción.

No obstante, consideramos que el triángulo del fraude no da respuesta a todos los factores que concurren en la comisión del fraude en la empresa, y es por esto, que autores como David T. Wolfe y Dana R. Hermanson, presentaron el denominado diamante del fraude, que aparte de incluir los tres factores antes mencionados, añadían un cuarto referente a la capacidad de los individuos por cometer fraude, es decir, a sus características personales y sus habilidades.

EL DIAMANTE DEL FRAUDE

Motivación
Oportunidad
Racionalización
Capacidad

Así, algunos de los factores que han favorecido el desarrollo del fraude son:

  • Una mayor presencia del crimen organizado.
  • Una mayor corrupción por parte de los empleados.
  • Un incremento de personas con alta cualificación dentro de las organizaciones.
  • Nuevos sistemas y técnicas de falsificación.
  • Errores operativos que incrementan las oportunidades del fraude.
  • La comisión del denominado fraude multi-jurisdiccional (se comete el fraude en un país y se desvía el dinero a otro).
  • Mayor velocidad en el movimiento de fondos.

1.3. Perfil del defraudador

El último informe publicado por KPMG (2016)[1] sobre el perfil del defraudador, indica cuales son algunas de las características principales de estos sujetos y sus acciones:

  • Edad. El 69% de los defraudadores tiene una edad comprendida entre los 36 y 55 años.
  • Género. En el 79% de los casos el defraudador es un hombre.
  • Empleo. En el 65% de los casos el sujeto que defrauda es empleado de la organización afectada (fraude interno). Como dato importante, la mayoría de estos defraudadores llevan años trabajando en la empresa, por lo que cuenta con un conocimiento interno de la misma.
  • Colusión. En el 62% de los casos el defraudador no actuó sólo, sino en connivencia con otras personas (otros empleados o personas ajenas a la organización).
  • Tipo. En este ámbito, el 47% de los fraudes están vinculados a la apropiación indebida de activos (principalmente malversación y fraude en las compras). En segundo lugar, con un 24%, encontramos fraudes vinculados a la obtención de ingresos o activos mediante actividades fraudulentas o ilegales (corrupción).
  • Periodo. En los casos en que el defraudador actuó sólo, el 69% de los delitos se cometieron a lo largo de un periodo de entre uno y cinco años. De estos, los importes defraudados se estiman en:

21% (50.000 a 200.000 dólares).

16% (200.000 a 500.000 dólares).

32% (500.000 dólares).

9% (superior a los 5.000.000 dólares).

  • Controles. Los controles antifraude no son lo suficientemente fuertes y el problema está creciendo. Los controles débiles son causa del 61% de los fraudes[2].
  • Tecnología. La tecnología facilitó el fraude en el 24% de los casos.
  • Sexo. Los defraudadores superan en número a las defraudadoras, pero la proporción ha aumentado desde 2010. Las mujeres defraudaras en 2010 era del13% y en 2015 del 17%. Las mujeres suelen estar en puestos staff o mandos intermedios, mientras os hombres en puestos directivos.
  • Reputación. En la mayoría de os casos el fraude lo cometen personas muy respetadas (62%), frente a la mala reputación (38%). El 44% de los defraudadores tiene una autoridad limitada.

En general:

Ocupa un puesto directivo o ejecutivo (Hombres) y mandos intermedios (mujeres)
Defraudadores ocasiones, no reincidentes
Trabaja en área directiva, financiera o de ventas
De 36 a 55 años. Lleva más de 6 años en la empresa

1.4. Sistemas para detectar el fraude en la empresa

Los sistemas empleados para detectar el fraude interno son diversos. Según el Informe de KPMG (2016), los más significativos son:

  • En un 43 % el fraude fue comunicado por un empleado o por un tercero (línea ética).
  • En un 22% de los casos la detección se debió a la intervención de las unidades de control interno o por revisiones efectuadas por la dirección.
  • En un 14$ por casualidad.
  • En un 3% por un análisis proactivo de datos.

Se calcula que sólo el 3% de las acciones fraudulentas fueron detectadas por una auditoría externa, aunque también es necesario decir que este no es el cometido de la auditoría externa, sino más bien, el análisis de los estados financieros.

En este contexto, para prevenir y detectar el fraude, beberemos implantar medidas como:

  • Establecer políticas, controles y programas preventivos diseñados para reducir el riesgo de fraude y conductas irregulares.
  • Detectar los fraudes cuando ocurran.
  • Aplicar medidas correctoras adecuadas cuando se detecte.

Desde una perspectiva preventiva, las políticas, controles y programas a aplicar deberían ser:

  • Involucrar debidamente al Consejo de Administración y a los ejecutivos de la empresa.
  • Llevar a cabo un análisis de los riesgos que puedan afectar a la organización.
  • Implantar un código ético y de conducta.
  • Implantar sistemas de due-dilligence de empleados y terceros.
  • Políticas de comunicación y formación.

Ahora bien, será preciso implantar herramientas y técnicas de detección del fraude:

  • Sistema de gestión de las comunicaciones. Procedimiento escalado (comunicación al jefe superior directo); línea ética (canal de comunicación confidencial del trabajador a la empresa).
  • Medidas de control y auditoría internos.

En lo que a las medidas correctoras se refiere, las estrategias más adecuadas son:

  • Diseño e implantación de un protocolo de investigación.
  • Implantación de medidas correctoras, por ejemplo, publicar internamente la respuesta de la empresa ante un fraude.

¿Cómo actuar frente a un fraude interno?

  • Investigación: para conocer en profundidad los hechos y como han tenido lugar, personas implicadas, y como se ha ejecutado.
  • Entrevista personal: con el presunto defraudador, aportando todos los documentos y hechos objetivos que se han obtenido durante la investigación.
  • Informe: para presentarlo ante la dirección o quien corresponda.

[1] Informe KPMG (2016).

[2] Basado en u estudio global de KPMG que investigo a 750 defraudadores entre enero de 2013 y agosto de 2015.